miércoles 21 de octubre de 2009

Esa mañana que abres los ojos...


8 de la mañana, te levantas, suena un rola de Los Auténticos Decadentes y de repente, zooom, te das cuenta de las cosas que has aprendido en la vida, de la nada, pasa por tu mente una recopilación de cuán fácil es salir victorioso o salir jodido en este mundo tan cabron lleno de vueltas y revueltas, día a día, minuto a minuto, segundo a segundo, todos son oportunidades para cambiarlo todo. De todos has aprendido, de algunos te arrepientes, de otros no tanto, de alguno te congratulas y de otros te avergüenzas, pero al final.

Al final es quien eres, lo que has aprendido y te queda por aprender, y básicamente he aquí las cosas que hasta el momento he aprendido de esta mugre llamada existencia:

- Acepta cuando una mujer hermosa te invita a una fiesta, sin importar quien sea, una mañana de resaca y remordimiento es mejor que despertar solo en tu departamento.

- La vida es una pelea de box perdida, pero lo que de verdad importa es levantarte antes de que termine el conteo, y tratar de dar tu mejor derechazo. Al final aunque pierdas podrás irte con sangre de la misma como recuerdo.

“El tiempo vuela y es mejor que lo disfrutes

que no te importe ni la vida ni la muerte

ni la bueno o la mala suerte

que acompañará tu andar”

- Todas las mujeres están hechas en serie, todas tienen los mismo defectos, todas después de un rato saben hacerte volar y cortarte las alas, pero ahí unas cuantas que debes conservar, aquellas que son únicas, y si encuentras a una de estas, entonces no la dejes escapar y trata de sacar tus mejores versos, al menos te querra hasta que se encuentre a un wey mas guapo, o con mas varo. Pero disfrutala, y hazla sentir como una reina, no tiene nada de malo ser un romantico.

- Si eres inteligente y no tienes escrúpulos ni dignidad vas a triunfar a costa de empeñar el alma a los principios más ruines y bajos, si tienes lo primero y te falta lo demás entonces siempre serás un canalla, y uno bueno, cosa que no debe confundirse con un patán. Bienvenido al club.

- Probablemente ningún hombre te recuerde nunca por nada, pero el nunca sabrá que te acostaste con su hermana.

- Todo lo que haces debe de gustarte, si no déjalo y esfúmate, y no solo gustarte, debes hacerlo bien, y sentir pasión por ello.

“sigue tu camino sin mirar atrás
no busqués la calma, no existe la paz
revelate a la pereza y al destino
sigue tu camino sin mirar atrás
no te hechés a menos, estirate a más
no dejés que te pase el ganado por encima”

- Si no sabes a donde llegar entonces cualquier camino es bueno, en todos aprendes. En todos te jodes, pero de vez en cuando obtienes ganancias y terminas coleccionando besos bajo las sabanas,

- Entre más alto vuelas más dolerá cuando tengas besar el suelo, pero tranquilízate, nadie es experto en aterrizajes de emergencia.

- Más duele sentirse humillado que sentirse golpeado, apréndete eso cuando tengas que pelear con alguien.


“Usa la cabeza además de los pies
no le hagas a nadie lo que no queréis
hay que ser bueno pero no hay que ser boludo
desconfía de todo lo que vos crees
para ver las cosas por primera vez
y que el silencio nos deje de una vez mudos...”

Al final, mis experiencias me han vuelto lo que soy, quizás un bohemio con corazón de niño, a lo mejor un canalla de los buenos, o quizás solo alguien más en este ejercito de gente con decepción pintada en la cara. A lo mejor solo soy un aprendiz de charlatan… A lo mejor hoy si abri los ojos al despertar.

“que no te importe...
sigue tu camino...”

LAD

jueves 11 de junio de 2009

Siempre cerca de ti


Siempre que me preguntan qué es un canalla tengo una respuesta distinta. A veces estoy de un pésimo humor y digo que hay diferentes tipos de canallas: los que abandonan a su mujer e hijos a su suerte; los que, como dirían ciertas mujeres, sólo "consiguen lo que querían" y se desaparecen; los que saben querer, pero no saben amar, como cantaría ese experto en sentimientos llamado José José; o los más drásticos, los que no saben estar con una mujer, pero tampoco sin ella.

Claro que si ando de buenas, busco una explicación más poética: todos llevamos un canalla en el corazón y es cínico, egoísta, bebedor y hasta sinvergüenza, pero también es sensible, apasionado, amante de la música, los libros y las mujeres. En resumidas cuentas, un bohemio, un solitario, que siempre tiene la frase exacta para enamorar a una mujer (por muy difícil que sea de conquistar) o destrozar a un enemigo (que por lo general son estúpidos). Y es que parece una regla: a los canallas les sobran besos y les faltan odios, pero sobre todo enemigos que estén a la altura de las circunstancias. Siempre lo he dicho: quiere enemigos maquiavélicos, que en verdad me exijan, que no insulten mi inteligencia. Nunca he pretendido ser un canalla. Ni siquiera sabía que lo era. Alguna vez, mientras bebía tequila gracias a la cortesía de un amigo común, llegamos a la conclusión de que un canalla está predestinado, que siempre lo será aunque se empeñe en lo contrario. No hay nada más inevitable que el camino de un tipo como Luis Eduardo Aute o José Alfredo Jiménez, Fernando Delgadillo, Sabina, Andrés Calamaro y el poeta Efraín Huerta y muchos que ahora no recuerdo. Creo que ya lo había dicho antes: no es lo mismo ser un ojete que un canalla. Los primeros son básicos, primitivos y hasta bárbaros; los segundos son entrañables, como esos camaradas con los que sabes que siempre puedes contar, pese a que parezcan arrogantes y aunque a ratos parece que caminan muy por adelante. Y sí, siempre hay un canalla cerca de ti, aunque a veces ni siquiera te des cuenta. Así que, mujer, tú sabes si lo dejas ir o darle la espalda, porque ese hombre te hará sentir como si fueras una reina. Y si no es así, es que entonces él no era un buen canalla.

lunes 25 de mayo de 2009

Maestria en relaciones fallidas


“Esa pinche vieja no te va a dejar nada”, “Es una lagartona interesada, a la primera oportunidad te va a engañar”, Así decía tu madre de ella, “Es una zorra”, “No te claves nunca, ella no vale nada”, eso lo decían tus amigas, y podrías seguir diciendo las criticas que hacían pero no terminarías. Basta con decir que aprendíste que cuando te van a cortar las alas lo harán y solo te darás cuenta cuando caigas al suelo. Nunca tendras previo aviso de la desgracia.

“Esa vieja es muy lista para ti”, “No vas a llevar su ritmo nunca pinche *lobo*, cuando tu vas ella vino dos veces”, “Se ve que la quieres pero ella no es para ti”, decían tus amigos, “Tu necesitas alguien mas tierna, mas sentimental”, “Mejor busca una mujer en una biblioteca y no en un bar”, Decía tu padre, y si, con ella aprendíste que siempre son mejores las relaciones de una persona, que no son buenas las drogas, que cuando te vuelves adicto a una persona siempre terminaras mal.

“Es un mujer muy lista y honesta, creo que es para ti”, “Cuídala mucho se ve que vale la pena”, Decía tu hermana, y si, aprendíste que existe gente que si aprecia un libro, o lee estas letras, o es honesta, desafortunadamente la honestidad también puede matarte, es una canción y cuando se termina se acabo la fiesta, y todo al ritmo de te dejo por otro, existe alguien mas. Y así aprendes que siempre existirá alguien mejor que tu, y cuando eres el mejor solo es por un tiempo por que nunca podrás mantenerte por siempre en la cima. La vida no es tan sencilla.

“Esa mujer no te conviene, ve, tiene muchos problemas”, “Te dará la espalda un día y tu ya estás dando todo por ella”, “No te metas en problemas, tu mereces algo mejor”. Decía tu madre, “Te apuesto a que cuando tenga la primera oportunidad va a olvidarse de ti”, “Eso nunca durara, son de mundos muy diferentes”, Decían tus amigas. Y aprendíste que con la maldad se nace, no se hace. Son personas que pueden amar, pueden sentir amor, les interesas pero pueden dejar de sentirlo cuando quieran, gente que puede lastimarte, que actúa por instinto y su naturaleza es hacerte daño aunque ellas no lo quieran, que un día te clavaran una estaca cuando menos lo esperas. Cuídate de estas…

“Perderás todo”, “No te arriesgues tanto”, “Dedícate a ti y no a ella”, Decían tus amigas, y lo dejaste todo, y de nada sirvió, nunca consigues nada, y cuando lo consigues ya es tarde, ya no te quedan fuerzas para levantar los brazos y coger tu triunfo, por que algo es seguro, nunca vas a cambiar, siempre serás ese sujeto que se levanta tarde y pasa días sin afeitarse. Mejor resígnate a estar solo y a que el día de mañana nadie te apoyara y todos te darán la espalda. No son ellas ni ellos, eres tu, tu que no sabes tomar riendas de la realidad y aceptar que no naciste para volar tan alto. Y mucho menos has aprendido a aterrizar.

En definitiva, parece que estas a punto de graduarte con una maestría en relaciones fallidas.

viernes 22 de mayo de 2009

Por si te sientes fracasado.


Lo que mas detesto cuando salgo a la calle es ver a los niños pidiendo dinero en los cruceros. Infantes carentes de sueños e inocencia, un futuro escrito que solo repite fracaso en varias planas, y sus malditos padres que no paran de coger y traer al mundo a más inocentes desdichados. Si, ya se que suena grosero, pero es peor verlo. Tantas ganas de gritarle a su madre que cierre las piernas y a su padre que se ponga a trabajar en algo decente.

“Es que yo no tuve oportunidad de estudiar”, o “La vida me ha traído solo mala suerte”, o el clásico “Cuando tenia tu edad yo ya trabajaba y por eso deje la escuela”. Basura¡¡¡, Excusas tratando de reivindicar el pasado. Como si esas frases fueran mediadores para calmar el alma. En vez de decir “Me encanta el desmadre y deje la escuela”, o “Me gusto coger y no cuidarme, me embarace y lo deje todo”, o el clásico “Soy un bueno para nada, no he hecho nada, nada es lo que tengo, nada es lo que se y nada es lo que seré”. Al menos eso seria más coherente.

Como mirarte al espejo y decirte “Eres un fracaso”, en ves de decir “Soy un fracaso”, siempre en tercera persona. Pero así es la vida. No digo que las circunstancias no tengan la culpa, o que tus padres no te hayan educado correctamente, pero siempre existirán libros y esos, esos te pueden forjar un buen carácter.

Me encabrona ver a mis antiguas compañeras todas con hijos y casadas con un pendejo que no hace mas que trabajar de obrero y no puede mantenerlas como se debe, y hasta las maltrata.

¿Dónde quedaron esos sueños?, Te diré donde, en la fantasía, por que por buenas o malas razones hay personas que siempre traerán mas arreglado el auto que el cerebro, mujeres que siempre serán traicioneras y a sabiendas de eso lo seguirán siendo por que simplemente les gusta joder, hombres bastardos que no harán mas que golpear a las mujeres y niños. Jóvenes que siempre preferirán un toque de mota que un buen libro. Da tristeza saber que esta realidad es la mayoría de las personas con las que te topas a diario camino a casa, o a la escuela.

Pero así es esto de vivir rodeado de un ejército de perdedores, de políticos corruptos, ilusiones rotas, sueños fallidos, últimos lugares en todo y mediocridad andante. Así es esto de saber de ante mano que por mucho que te esfuerces la vida no te sonreirá, pero tampoco es motivo para no tratar de cambiarlo y ser de los pocos afortunados a los que les sonrió el destino.

Y si, siempre tendrás fracasos, la vida es injusta y a veces da asco, siempre te tirara a la lona, pero lo que de verdad importa es levantarte antes de que termine el conteo y dar tu mejor derechazo.

Ahora que si no lo haces, entonces simplemente considérate un fracasado.

martes 12 de mayo de 2009

El peor error de mi vida...


“Amor se llama el juego en que un par de ciegos juegan a hacerse daño” dice Sabina, y escuchando sus canciones recuerdo cuan rotas tengo las alas y aun nadie me ha invitado a una barata. No tengo ganas de levantarme, mucho menos de afeitarme y salir a la calle.

Toda mi vida esta llena de fracasos, lo que no debe confundirse con darse por vencido, a decir verdad la vida de un canalla esta llena de fracasos y carece de victorias pero las pocas que tenemos si que saben a gloria.

“Mi peor error fue conocerte,

fue darte todo, abrir mi corazón,

buscarte en la obscuridad

mi peor error fue confiar en ti”


Cuando eras pequeño los errores eran reprobar matemáticas o fracasar en el futbol, en este momento los errores son despreciar la inocencia, engañar a tus hijos o engañarte a ti mismo.


“Mi peor error fue encontrarte

fue buscarte, fue rogarte,

fue nunca poder olvidarte”


Me mantiene a flote la esperanza de saber que en la noche soñare con un mundo agradable, me hunde la idea de respirar nuevamente la mala vibra de la gente.

“Mi peor error fue acariciarte

fue besarte y fue tocarte,

fue hacerte el amor y sentir que eras mía

mi peor error fue confiar en ti nuevamente”


No me enorgullezco de mis victorias, y me avergüenzan mis derrotas, pero tarde o temprano llegaran buenos tiempos, total, la visita a la desgracia viene con boleto de vuelta a la bonanza. Y si me equivoco pues ya me encomendare a Darth Vader para que me salve.


Chales, no me creo tantas idioteces que escribo, la verdad sobre mi es tan diferente que me da miedo leer mis entradas, me jacto de lo que no soy, de ser un tipo rudo cuando lloro a obscuras o me siento solo por las tardes.

Mejor me voy a continuar mi trabajo en vez de estar delirando.

lunes 11 de mayo de 2009

Adictos a los engaños


La primera vez que te mienten lo hacen tus padres, ellos comienzan ese mal hábito que tiene tan podrido al país y tan corrompidas nuestras almas. “No puedo por esto, lo otro u aquello…”. A veces los adultos piensan que los niños son estúpidos sin darse cuenta de que son mas listos que uno mismo, trato de recordar todas las mentiras que me han dicho pero me es imposible enumerarlas todas, mas sin embargo recuerdo bien cuales me han destruido, cuales me han escupido en el alma y me han destrozado el corazón y los sentimientos buenos.

Después de tus padres vienen los amigos y después las mujeres. Estas últimas siempre son las que mas nos destrozan, te pudren el alma por dentro, su cálido beso de engaño es como una droga para ellas y puñaladas el corazón para ti. A veces ya ni tiene caso creer en los demás, a sabiendas de que si lo haces te estas jugando el pellejo, es salir a pelear teniendo la derrota de compañera, nunca vencerás ante una mentira y jamás lograras superarla. Los estragos de estas son como mondadientes en el estomago, perforándote por dentro, tratas de evitarlos pero siempre se quedaran ahí contigo.

Lo peor del asunto es que cuando tratas de olvidar las malditas mentiras y te sientes listo para emprender el vuelo te disparan con una que de nuevo te deja en el suelo, o te engaña tu novio, o te engaña tu novia, tu esposo, tu madre, tu esposa, tu amigo, tu amiga, tu jefe, tus hermanos…

Como demonios confiar en una madre que te engaña para no darte lo que necesitas, o en una mujer que solo piensan en si misma, o en la bola de pendejos que no tienen mas que ofrecerte que decepciones y mentiras. No, así no puede confiar en las personas, así solo se puede confiar en uno mismo, y ya ni eso valido por que hoy en día todo mundo dice ser bipolar. En definitiva confiar en los demás ya no es rentable ni para el más fiable de los deudores.

Para colmo siguen existiendo lunáticos que aun se fían de las personas y se levantan con la esperanza de que el día de hoy todo será diferente. Y en el fondo somos adictos a que nos engañes una y otra vez.

***

Bien lo decía Moliere, “Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos”

jueves 30 de abril de 2009

Que es locura...


Siete de la mañana:

Te levantas, cuesta trabajo abrir los ojos después de tanta resaca emocional encima, no tienes ganas de ir a trabajar y mucho menos ganas de verte al espejo, te das asco, y lo mas chistoso es que cuando te miras te dices cosas como “Eres un idiota” en vez de decirte “soy un imbécil”, siempre te hablas en tercera persona, no puedes reconocer que si te sientes tan miserable tu lo provocas. Te pones esa ropa gastada, coges 50 pesos para todo el día y sales a la calle con la esperanza de que esta vez será diferente.

Ocho de la mañana:

Vas directo a tu miserable empleo, si, te gusta lo que haces, pero tu sueldo ya no cubre tus necesidades básicas, no eres digno de crédito y no sabes como vivir al final de la quincena, subes al metro y todos tienen la decepción pintada en la cara. Te sientes harto por tener a tanta gente abnegada y neurótica a tu alrededor.

Nueve de la mañana:

Llegas a la oficina, ya ni siquiera dices “Buenos días”, solo te sientas y comienzas tu rutina, dicen por ahí “La rutina es toxica”, pues no, es mortal…

Tienes que soportar los regaños de tu jefe, los acosos del mas idiota de la oficina, las insinuaciones de la mas zorra… Avanzar proyectos atrasados y continuar en ese abismo del que no sales, revisas tu correo y nada esta dirigido a ti, a nadie le importas, nadie te escribe y definitivamente nadie te mira.

Dos de la tarde.

Sales a la calle buscando algún lugar para comer, no hay nada que se ajuste a tu presupuesto, te conformas con Hot-Dogs de a 3 x 15 pesos, tortas de milanesa con queso, tacos de suadero, y cuando tienes suerte una que otra hamburguesa de McDonald’s. No comes por hambre sino por que no te quedan fuerzas para seguir la jornada.

Siete de la noche.

Crees que el martirio se ha terminado, has salido de la oficina pero te esperan mas preocupaciones, de nuevo soportar a la gente en el metro, ahora aparte de todo llevan cara de fastidio, al igual que tu, se sienten perdedores, sueñan con casarse con alguien rico, sacarse el melate o recibir herencia de un tío millonario, nadie hace nada, todos andan con ganas de hasta empeñar el alma.

Nueve de la noche.

Llegas a tu casa, te recuestas en ese colchón viejo, enciendes un cigarrillo, pones a enfriar las cervezas, enciendes el televisor para ver una ves mas los noticieros que hablan de políticos corruptos y ladrones de cuello blanco que nos roban la tranquilidad y la calma.

Dos de la mañana.

Ya no puedes mas, se acerca la hora que mas deseas, cuando puedes soñar con todo eso que quieres, una novia fiel, un novio rico, amigos leales, la casa en Acapulco, la camioneta, una empresa propia, padres cariñosos, dinero en la cuenta del banco… Te duermes, tienes pesadillas y ya ni en tus sueños puedes estar tranquilo.

***

Eso es locura, pero total, quien te manda a jugar Póker con el destino, cuando el croupier es la desgracia…

miércoles 15 de abril de 2009

Quedarte sin aliento y seguir respirando


Mi infancia no fue la gran cosa, lentes de pasta que siempre rompía, tenia que pegar con cinta adhesiva y ponérmelos rotos, zapatos gastados con pants, muchos sueños y ambiciones, ropa en navidad, tortas de sopa de fideo, pocos premios y muchas decepciones. Durante mi adolescencia la cosa no cambio mucho, solo que esta vez eran mayores los problemas, podría ponerme a hablar de eso pero me basta con decir que siempre fui considerado un tipo raro, leyendo novelas policiacas entre clases, guiñándole el ojo a las señoras de mayor edad, coqueteándole a mi maestra de historia... No recuerdo cuando fue mi primer beso por que nunca me importo eso, tampoco recuerdo cuando tuve sexo por primera vez por que nunca fui fanático de atesorar recuerdos. Y de adulto ahora pues no puedo enorgullecerme de mi maldita existencia, solo poseo mi epitafio, ropa vieja, infinidad de libros y de discos, y ya ni eso a veces debido a personas que me lastimaron hace ya tiempo.

Alguna vez escuche que la vida no se mide por el tiempo que respiras sino por los momentos que te quitan el aliento, yo recuerdo bien esos momentos que cambiaron todo, antes era un dulce hombre amable testigo de Jehová, jajajaja, no como crees, siempre he sido así, extraño, misterioso, raro, me gusta coleccionar decepciones, amores baratos y momentos insanos, me gusta ser un desgraciado y ya no espero ser feliz, soy ese sujeto al que nunca le hablaste en la escuela por que te caía mal, aquel al que nunca invitabas a tus fiestas, aquel que te gustaba en secreto, soy lo que aborreces, soy lo que deseas, soy lo que sueñas...

Desafortunadamente estoy harto de ser quien soy y como soy, me harta andar por ahí de sujeto rudo cuando me pongo a llorar por una mujer, me entristece ver a un niño pidiendo limosna, y necesito sentir un abrazo de vez en cuando. El mundo se cae a pedazos y yo grito y tu también pero nadie nos escucha, las personas cada vez se vuelven mas frívolas pero a nadie le importa, ahora ya no se trata de salir adelante, sino de chingar o salir chingado, y a los que somos del segundo grupo que les puedo decir camaradas, suerte, y no se decepcionen; tarde o temprano llegara ese dulce beso frio llamado final y nos mostrara la salida.

De momento, ¿A poco no odias que los besos de tu chava no sepan a nada, o que las caricias de tu novio sean tan calidas como la sangre de un asesino?.

martes 14 de abril de 2009

Siempre volveras


Estoy enfermo por ser tan imbécil, por creer promesas falsas y a falsas personas, bien lo decía Herman Hesse en Siddhartha, “Así mueras mil veces jamás moverás un solo milímetro a los demás de su destino”.

Mi destino es ser un pendejo, un idiota sin compañía, un canalla sin remedio y un asesor de los desesperados, me involucro en problemas ajenos sin resolver los míos y confió en las personas que nomas me hacen daño.

Siempre lo he dicho, \si vas a ser pirómano incendia tu casa sin inquilinos dentro\, mas que uno mismo, para quemarme con mis miedos y demonios internos. Por que eso de incendiar apartamentos con personas dentro es de patanes.

No tiene caso salir adelante y mucho menos lo tiene ser dueño de tus sentimientos, por que siempre habrá alguien que te los robe, los destroce y los haga pedazos, lo único que nos queda es retirarnos con la frente en alto, quizás hundirnos en la miseria después de dejarlo todo, pero al menos la frente nunca se bajara ante nadie, y siempre estará en alto.

Lo mas chistoso es que aun después de saber que te van a joder te recuestas en la guillotina del engaño, te cercenan la cabeza mientras te complaces de tener una vida tan desdichada. No vale volar si no sabes aterrizar en terreno firme, pero pues que mas da si uno se estrella, al final levantar el vuelo no cuesta nada, y las heridas aunque nunca sanen y dejen estragos…

Dios mío, ya no se que mas decir, solo escribo estupideces, no me extrañaría ser el único que se pasea por estas paginas. La verdad es que ni siquiera quiero publicar esta entrada, pero parece que ahora si es definitivo, debo volver y gritar en anonimato lo que no pueden expresar los labios. Estoy predestinado a invertir en relaciones tan solidas como la mantequilla tibia. No me interesa ya averiguar que pasara mañana, ni tampoco me interesa saber por que me hacen tanto daño las personas, simplemente quiero saber a que hora saldré de mi mugre trabajo, llegar a mi mugre casa, cenar mi mugrosa comida y recostarme soñando formar parte de ese ejercito de perdedores que existe.

Para luego despertar y ponerme esos Jeans gastados, echar unas monedas a mi bolsillo y seguir existiendo.

Es una verdad brutal pero siempre volveras a estrellarte en este mundo cruel y bastardo, te quedan dos opciones, dejar de existir si tienes agallas para hacerlo, o escribir un blog que nadie visite.